Provoca una gran inflamación de las mucosas con gran producción de moco, pero no es mortal, como nos han dicho con los ataques terroristas tras el “11 S” con esta bacteria.
Puede darnos dolores de cabeza intensos y sintomatología cerebral o visual.
-Si se asocia con un virus provoca pólipos nasales.
La poliposis nasal o pólipos nasales son masas que afectan el interior de la nariz por el crecimiento de tumores benignos que obstruyen la respiración. Es una forma especial de sinusitis.
-Si se asocia con otra bacteria provoca un Absceso Intracraneal
Las causas incluyen infecciones en otras partes del cuerpo o un sistema inmunológico que no funciona de manera adecuada.
Los síntomas varían según la ubicación del absceso cerebral y pueden incluir dolor de cabeza y náuseas debido a un incremento de presión intracraneal. En casos poco frecuentes, también se pueden presentar síntomas neurológicos.
El tratamiento incluye antibióticos y monitoreo constante. En algunos casos, es posible que el absceso deba drenarse quirúrgicamente.
-Si se asocia con otra bacteria y con un virus provoca el “Adenoma Hipofisario”
Un adenoma es un tumor epitelial benigno cuya estructura interna es semejante a la de una glándula. Los adenomas pueden crecer a partir de muchos órganos glandulares, incluidas la glándula pituitaria.
Es frecuente encontrarlo junto a otros microorganismos en patologías cerebrales graves y en tumores cerebrales. Puede provocarnos inflamaciones circunscritas del tejido subcutáneo por acumulación de forúnculos que supuran, por lo que también recibe el nombre de “avispero”. El ántrax maligno es transmitido por el ganado y produce el Carbunco o Pústula maligna. Si los gérmenes penetran en el pulmón produce el ántrax pulmonar. El carbunco es una zoonosis que afecta tanto a humanos como a animales. Según la vía de infección se clasifica en tres tipos: carbunco cutáneo, pulmonar y digestivo.
Ántrax Cutáneo, que produce una lesión en la piel como de quemadura con centro negro hinchazón y afectación ganglionar (avispero).
Ántrax Intestinal, que cursa con fiebre y septicemia pudiendo ser mucho más grave.
Ántrax Respiratorio, por la aspiración de las esporas cursa como un resfriado pero con dificultad respiratoria y puede llegar a ser también grave.

